Hace poco tiempo atras estuve, por motivos de trabajo, en Lituania. Coincidió que era el Sábado de Todos los Santos y el Domingo era el día de Difuntos. Ese Domingo volvía a casa y era imposible oir la Santa Misa. El sábado tenía pues, que oir dos misas. Me levanté muy temprano, me acerqué a la primera Iglesia que ví el día anterior, de los Jesuitas, cerca de mi hotel en Vilnius y a las 08:30 me dispuse a entrar. Como la están restaurando, tiene un cierre de madera y me pareció que estaba cerrada. Cuando estuaba a punto de darme la vuelta ví salir a un chico. Me encaminé hacia la puerta y entré. Había ya gente esperando. En aquel preciso momento salía un sacerdote y le pregunté en Inglés si iba a celebrar la Santa Misa. Me respondió: puede Vd. hablarme en Español: no sólo escuché la Misa sino que pude cobfesarme con aquel sacerdote y gracias a la PDA seguir las lecturas en Español pues la Misa era en Ruso. Por la tarde, después de estar con el grupo que me acompañaba, acudí a otra Iglesia gótica, de ladrillo, la más bonita de la ciudad a la supuesta hora en que comenzaba la Misa (17:30 h.), pero, como también estaba en restauración, no abrieron el edificio. Así que, sin darme por vencido, me encaminé a la Catedral. La segunda sorpresa providencial fué que encontré a una multitud abigarrada con velas, el arzobispo de Vilnius celebrando, un orfeón y órgano maravillosos y una ceremonia seguida con inmensa devoción por una multitud de fieles. Mi conclusión de aquella gozosa jornada fue: el que busca encuentra. Dios es Padre Providente.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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2 comentarios:
menudo día de regalos. Comparto tu reflexión y conclusión. Dios sabe siempre darnos lo que nuestra alma necesita. Me ha encantado leerte. Un saludo
Muy buen blog.He probado y he sido feliz.
Espero que le guste:vencerlamentira.blogspot.com
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